
La Reserva Comunal Amarakaeri (RCA), ubicada en la región Madre de Dios, es una categoría de área natural protegida que forma parte del territorio ancestral del pueblo originario Harakbut. Fue establecida el 9 de mayo de 2002 por el Estado peruano a petición de los pueblos Harakbut, Yine y Matsiguenka.
Esta área natural protegida es administrada bajo el modelo de cogestión. Es decir, es coadministrada entre el Estado a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y el Ejecutor del Contrato de Administración de la Reserva Comunal Amarakaeri (ECA Amarakaeri), que representa a diez comunidad nativas de las regiones de Cusco y Madre de Dios.
Este es un proceso intercultural en el que se comparten roles y funciones para la administración de esta área natural protegida con un contrato de administración por tiempo indefinido en el que se garantiza la participación de sus comunidades nativas socias.
Las responsabilidades compartidas entre el ECA Amarakaeri y el Sernanp se basan en el cumplimiento de los objetivos acordados en el Plan Maestro de la Reserva Comunal Amarakaeri, herramienta de gestión que orienta el desarrollo de la gestión participativa a partir de sus cuatro componentes: ambiental, económico, social y cultural.
El pueblo Harakbut estuvo asentado tradicionalmente en diferentes cuencas de los ríos y quebradas que hoy forman parte de la RCA. “Amarakaeri” es un término en la lengua de este pueblo que significa “Gente Guerrera”. Es así que por la defensa de sus territorios tradicionales, los asentamientos de nuestros antepasados son llamados “Karene’eri, Isirieri, Kutag’eri, Kupogweri, Owadakweri, Sowe’eri, Wachipaeri, Kapiteri, etc., que significa gente del río Karene, Isiriwe, Kupogwe, Azul, Mochina y otros afluentes de la Reserva Comunal Amarakaeri.
Amarakaeri es un lugar ancestral lleno de historia donde nuestros pueblos han luchado por mantener nuestros territorios e incluso dieron sus propias vidas para contrarrestar el ingreso de caucheros, madereras, mineras e hidrocarburíferas, demostrando y ofreciendo a la humanidad su sabiduría, conocimiento colectivo de uso y convivencia integral y holística con la naturaleza.
Dos de los principales lugares sagrados ubicados al interior de Amarakaeri son el Rostro Harakbut y la Casa del Inka. El primero es un monumento de piedra en forma de una cara. Para el pueblo Harakbut, representa un fuerte vínculo espiritual con sus antepasados.
La Casa del Inka (Inka Hak, en Harakbut) es una construcción de piedra. Los sabios indígenas de este pueblo relatan que los inkas llegaron a las profundidades de la Reserva Comunal Amarakaeri para ocultar y salvaguardar sus tesoros con el fin de evitar los saqueos por parte de los invasores españoles. Asimismo, cuentan que sus antepasados mantuvieron una relación con la cultura inka, llegando a realizar trueque.
Ambos lugares sagrados fueron reconocidos como Patrimonio Cultural de la Nación, cumpliendo con uno de los objetivos del componente Cultural del Plan Maestro de esta área natural protegida.
La Reserva Comunal Amarakaeri, debido a la ubicación geográfica y a los factores ecológicos que se han descrito, cuenta con una alta diversidad de flora y fauna típica de la selva amazónica: en el estudio de la flora en el ámbito de la Reserva Comunal Amarakaeri se registró un total de 1691 especies de plantas (entre árboles, arbustos y hierbas), 54 especies de mamíferos grandes, 469 especies de aves, 58 especies de reptiles, 95 especies de anfibios y 865 especies de insectos (Consultoría Domus 2012).
Esta área natural protegida tiene la finalidad de que las poblaciones indígenas socias administren y manejen a través del Ejecutor del Contrato de Administración de la Reserva Comunal Amarakaeri, combinando su sabiduría tradicional para seguir conservando los bosques y contribuir a la vida plena de sus comunidades nativas socias.
Durante el IX Festival Regional del Cacao y Chocolate 2026, el chocolate bitter 70 % de la marca Amarakaeri fue… Leer más
Por Herlinda Italiano, comunicadora indígena del ECA Amarakaeri ¿Qué es Numberi? Numberi S.A.C., una empresa social indígena constituida en el… Leer más
Por Ronaldo Manuqueve, comunicador indígena del ECA Amarakaeri Integrante del pueblo Harakbut y del programa de Vigilancia Comunal del Ejecutor… Leer más
Por Herlinda Italiano, comunicadora indígena del ECA Amarakaeri Con la participación de representantes de instituciones públicas, organizaciones indígenas y organizaciones… Leer más
Por Ronaldo Manuqueve, comunicador indígena del ECA Amarakaeri Los recientes monitoreos biológicos realizados en sectores priorizados de la Reserva Comunal Amarakaeri (RCAMA), mediante protocolos técnicos establecidos para cada especie y recurso, permitieron generar información sobre el estado del mono maquisapa, el lobo de río y la regeneración natural de la castaña, tres elementos de conservación de gran importancia para la biodiversidad del área natural protegida. Las evaluaciones fueron desarrolladas por el equipo técnico de la Reserva Comunal Amarakaeri, en el marco de la cogestión entre el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) y el Ejecutor del Contrato de Administración (ECA Amarakaeri). En el monitoreo del lobo de río también se contó con el apoyo técnico de la Sociedad Zoológica de Fráncfort – Perú. Los resultados obtenidos servirán como base para fortalecer las estrategias de monitoreo, manejo y conservación de estos elementos de conservación, así como para evaluar su comportamiento a lo largo del tiempo. Maquisapa: monitoreo permite conocer el comportamiento de la especie en sectores evaluados El monitoreo del mono maquisapa (Ateles chamek), especie catalogada en peligro de extinción, se realiza anualmente desde el año 2023 mediante transectos lineales establecidos en sectores específicos de la Reserva Comunal Amarakaeri. Por ello, los resultados corresponden únicamente a las áreas monitoreadas y no representan la totalidad de la población presente en toda la reserva. Durante el monitoreo de 2023 se registraron ocho grupos con nueve individuos; en 2024 se observaron tres grupos y cuatro individuos; mientras que en 2025 se registró un grupo conformado por seis individuos. El análisis técnico señala que estas variaciones constituyen información de referencia para el seguimiento de la especie y que será necesario mantener los monitoreos en los próximos años para identificar tendencias poblacionales con mayor certeza. Asimismo, factores como la disponibilidad de alimento, las características del hábitat y las presiones presentes en zonas de amortiguamiento pueden influir en los registros obtenidos durante las evaluaciones. Monitoreo evidencia desafíos para la regeneración natural de la castaña Otro de los monitoreos… Leer más
Por Ronaldo Manuqueve, comunicador indígena del ECA Amarakaeri Natural de la ciudad del Cusco, Sebastián Muñoz Espinoza llegó hace 15… Leer más